tierra
Dirección gestionada por
José Antonio Pascual Trillo

FORO AMBIENTAL

CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE AMERICA

Santiago, Abril de 1998

BIODIVERSIDAD Y DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL

PRINCIPIOS Y RECOMENDACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL

PARA LA INTEGRACION HEMISFERICA





 

Resumen

El Plan de Acción de la Cumbre de Miami en 1994 y de la Cumbre de Desarrollo Sustentable realizada en Santa Cruz, Bolivia en 1996, establecen como una prioridad la protección de la biodiversidad en el Hemisferio. Sin embargo las actividades económicas y comerciales continúan destruyendo el capital genético de las Américas. La creación y los aspectos mas vitales de la conservación de la biodiversidad siempre han sido un fenómeno local, responsabilidad de miles de comunidades que cultivan o utilizan sus recursos por razones muchos mas vitales que el interés de lucro. El intercambio internacional de los recursos de la biodiversidad ha beneficiado históricamente a muchos pueblos, aunque de manera cada vez mas desigual en las ultimas décadas. La conservación de nuestros recursos genéticos en centros "científicos" lejos de sus lugares de origen se ha combinado hoy con los sistemas de propiedad intelectual (patentes y la Unión de Protección de Nuevas Variedades Vegetales, UPOV) para institucionalizar el despojo y la monopolización de los recursos genéticos.

Actualmente la región también enfrenta enormes amenazas a su biodiversidad provenientes de tratados internacionales y de la acción de corporaciones multinacionales. Esta situación plantea a los ciudadanos un tremendo desafío de trabajo conjunto. Este documento propone principios, objetivos y recomendaciones de las organizaciones ciudadanas para la protección de la biodiversidad y sus beneficios para la humanidad.
 
 
 
 

RECOMENDACIONES

  1. Reconocer y afirmar los derechos colectivos de las comunidades locales sobre la biodiversidad, sus recursos y conocimientos, sobre cualquier acuerdo comercial.
  2. Reconocer la soberanía alimentaria como derecho por sobre los acuerdos comerciales.
  3. Excluir a la agricultura, biodiversidad y propiedad intelectual sobre recursos genéticos de los tratados comerciales.
  4. Evaluar y difundir al publico las consecuencias sociales y ambientales de la entrada a la Unión de Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV) y de las leyes de patentes de los países del hemisferio.
  5. Detener el despojo genético en las Américas a través de una moratoria a la bioprospección.
  6. Establecer normas de bioseguridad que impidan la liberación de organismos manipulados genéticamente.

 
 
 
 

FORO AMBIENTAL

CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE AMERICA

(DOCUMENTO DE TRABAJO)

BIODIVERSIDAD Y DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL

PRINCIPIOS Y RECOMENDACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL

PARA LA INTEGRACION HEMISFERICA

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Redactado por Silvia Ribeiro , Red de Ecologia Social, REDES - AMIGOS DE LA TIERRA (Uruguay), con la colaboración de Steve Suppan, Institute for Agriculture and Trade Policy, IATP (USA), Adriana Hoffmann, Defensores del Bosque Chileno (Chile), Hernan Verscheure, Comité Nacional Pro Defensa de la Flora y Fauna, CODEFF-AMIGOS DE LA TIERRA (Chile), Martha Nuñez, Red Latinoamericana de Bosques (Ecuador), Karen Lehman, Kristin Dawkins, Institute for Agriculture and Trade Policy, IATP (USA), Jim Jontz, Western Ancient Forest Campaign (USA),Victor Menotti, International Forum on Globalization (USA), Valerie Langer, Friends of Clayoquot Sound (Canada), Jean Pierre Leroy, FASE (Brasil), Jose Augusto Padua, FASE (Brasil), David Hathaway, AS-PTA/Rio (Brasil), Camila Montecinos, Centro de Estudios de Teconologia, CET (Chile), Sergio Schlesinger, PACS (Brasil), Lizbeth Espinoza, CEDARENA (Costa Rica), Margarita Flores, ILSA (Colombia).

Introducción

La diversidad es la base del equilibrio y sustentabilidad de todos los sistemas biológicos, es decir de las especies, los ecosistemas y sus múltiples interacciones. La biodiversidad para el sustento, -- incluyendo cultivos, animales domésticos, pesca, hierbas medicinales, bosques y otros recursos silvestres--, interactuando permanentemente con la diversidad cultural, son la base misma de nuestra sobrevivencia en el planeta.

Desde hace miles de años, y a partir de diferentes culturas, las comunidades locales (indígenas, pescadores, agricultores) fueron descubriendo y adaptando, a partir del conocimiento de su medio, miles de cultivos alimentarios y recursos para la salud, la vivienda, la vestimenta, los utensilios y las artesanías. Para ello utilizaron recursos silvestres y desarrollaron múltiples variedades adaptadas localmente, para su consumo propio y para el de los animales que iban domesticando. Esta creación de diversidad 'domesticada' es, y siempre ha sido, dependiente de su interacción con la biodiversidad silvestre.

En un proceso lento y continuo se fueron desarrollando sistemas de sustento donde las comunidades locales han sido la piedra fundamental del mejoramiento genético y la conservación y estimulo de la biodiversidad, aumentando así la base de recursos disponibles para el sustento y los usos rituales y estéticos, no solo de las generaciones protagonistas de estos cambios, sino también de las futuras.

El libre flujo de conocimientos asociados al uso de estos recursos se fue trasmitiendo sin fronteras y de generación en generación, como un bien común sobre el que asentaron formas sociales locales, regionales y a veces nacionales. Hoy incluso, la base alimentaria y farmacéutica de pueblos del mundo entero esta íntimamente vinculada a recursos genéticos generados por comunidades locales en otros rincones del planeta. Pero los beneficios de este intercambio son distribuidos de manera cada vez más injusta, y el uso de los recursos es orientado cada vez mas por un interés puramente comercial y no por las necesidades vitales de los pueblos.

Contrariamente a los que están acostumbrados a que los alimentos vienen de un supermercado, o los medicamentos de una farmacia, la mayoría de la humanidad depende directamente de la biodiversidad para su sustento: Se calcula que la población rural del Tercer Mundo depende directamente de los recursos biológicos para suplir un 90% de sus necesidades. Un 60% de la población mundial depende esencialmente del autosustento para su alimentación. Un 80% de esa población hace un uso importante de plantas medicinales para el cuidado de la salud.

Sin embargo, la diversidad biológica para el sustento esta seriamente amenazada, tanto la diversidad cultivada como la silvestre con la que ésta interactua permanentemente. Según estimaciones de la FAO, desde principios de este siglo se ha perdido hasta el 75% de la diversidad genética en los cultivos agrícolas. Además, una tercera parte de las 4000 razas de animales domésticos utilizadas en el planeta para la agricultura o la alimentación están en peligro o amenazadas de extinción. La deforestación y degradación de los ecosistemas naturales producto de su destrucción y explotación cortoplacista, en función de intereses mercantiles, ha llevado a un nivel de erosión genética nunca antes conocido. Se calcula que a principios de siglo se perdía una especie por año. En la actualidad es posible que estemos perdiendo 100 especies por día, un ritmo que aparentemente no se ha dado en la Tierra desde hace 65 millones de años, el periodo critico de extinción de los dinosaurios.

De continuar los patrones actuales de distribución de la biodiversidad para mediados del próximo siglo, habremos perdido un 25% de las especies hoy existentes.

Otro elemento importante a tener en cuenta es que la mayor diversidad no se encuentra en los países industrializados del Norte, sino en los territorios de los países -paradójicamente llamados pobres- del Tercer Mundo. El cinturón tropical y subtropical del planeta, debido principalmente a condiciones climáticas a través de los siglos, ha dado lugar a una enorme riqueza genética en plantas y animales. A modo de ejemplo, un 7% de la superficie del planeta, aquella cubierta por los bosques tropicales, es el hogar de mas de la mitad de la biodiversidad estimada.

Conjuntamente, en este proceso de perdida de biodiversidad, los actores principales para su conservación, las comunidades locales, incluidos agricultores, indígenas, pescadores y habitantes de los bosques, están siendo eliminados como tales, expulsados de sus territorios y del acceso a los recursos que ellos mismos han creado, y que ha sido la base de sus culturas, su sustento y de la humanidad.

Sus conocimientos ancestrales están siendo despojados, fragmentados y transformados en mercancías para el lucro, a través de la bioprospección y el patentamiento. Incluso partes de seres humanos están siendo patentadas y vendidos.

Este proceso de destrucción ecológica, cultural, social y de los sistemas económicos locales, tuvo un impulso definitivo a partir de la industrialización en este siglo, particularmente de la agricultura; de la expansión sucesiva, de la agricultura química, de los híbridos "modernos" y de las nuevas biotecnologías; y de la apropiación de los recursos, conocimientos y sistemas de sustento por parte de las empresas transnacionales, para su utilización en mercados crecientemente globalizados.

Actualmente, el 45% de la economía mundial -contabilizada- se basa en biotecnologías. La industria de semillas mueve actualmente unos 15.000 millones de dólares anuales, y las diez compañías mayores de semillas acaparan el 37% del mercado. Se estima que solamente para el mejoramiento de variedades de maíz cultivadas en EE.UU., el aporte de material genético procedente del Sur supone un valor añadido que ronda los 7.000 millones de dólares. El mercado mundial de productos farmacéuticos asciende a unos 197.000 millones de dólares y entre las diez compañías más grandes acaparan el 43% del volumen total. El mercado mundial de farmacéuticos derivados de plantas se calcula en 43.000 millones de dólares anuales. El valor de las plantas medicinales del Sur para la industria farmacéutica del Norte se calcula en 32.000 millones de dólares anuales. (RAFI)

Mas del 90% de las patentes biotecnológicas y derechos del obtentor son poseídas por empresas transnacionales y o instituciones gubernamentales de los países industrializados.
 
 

Privatización de las bases del sustento

A partir de la finalización de la Ronda Uruguay del GATT (ahora Organización Mundial de Comercio, OMC) todos los países signatarios quedaron obligados por las cláusulas de los Acuerdos sobre Propiedad Intelectual Relacionados al Comercio (TRIPs por su sigla en ingles) a implementar sistemas de propiedad intelectual sobre seres vivos y conocimiento asociado al uso de estos. Estos acuerdos surgen a partir de las presiones, fundamentalmente de la industria biotecnológica, para proteger sus intereses e inversiones en todo el planeta. Existen en estas cláusulas algunas excepciones, para el caso de plantas y animales que no sean microorganismos y para procesos esencialmente biológicos. Para las variedades de plantas agrícolas hay una formulación que permitiría la implementación de 'sistemas sui generis', es decir que los países podrían tener sistemas de propiedad intelectual que, aunque no fueran leyes de patentes, sean igualmente "eficaces" en términos de protección que las patentes de las corporaciones.

Pero todas las posibles excepciones han resultado una quimera, dando origen a legislaciones que provocan el mismo efecto que el patentamiento.

En nuestra región, todos los industrializados y varios del Sur ya han ido incluso mas lejos que las reglamentaciones exigidas por la OMC, implantando leyes de patentes. En varios países esto ha incluido también la legalización del patentamiento de material genético humano, y existen casos donde ya se esta practicando.

Simultáneamente, países como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Trinidad y Tobago y Uruguay- han firmado y ratificado el Convenio de la Unión de Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV). Este es un mecanismo, que obliga a los países a aceptar como validos en su territorio, los derechos de propiedad intelectual de todos los países miembros de UPOV, que son prácticamente todos los países industrializados. El sistema UPOV ha sido interpretado por algunos como una forma mas permisiva de patentamiento, pero en la practica y sobre todo a partir de las propuestas de su re-formulación de 1991, legaliza igualmente la biopirateria de las corporaciones y conlleva graves restricciones a la circulación e intercambio de recursos genéticos y conocimiento, tanto a nivel de los agricultores como de las instituciones de investigación.
 
 

El precio que estamos pagando

Para los 'actores de la biodiversidad' --agricultores, campesinos, pueblos indígenas, artesanos, pescadores artesanales-- el avance de los sistemas de propiedad intelectual esta significando limitaciones importantes para conservar y para acceder a sus propios recursos genéticos. En forma acelerada se acrecienta la uniformización de los campos y bosques, la erosión genética, la desaparición de la biodiversidad y junto con esto, de la base del sustento de las comunidades locales rurales e indígenas.

Los territorios de los países del Sur, también están siendo usados como base experimental de las transnacionales, para liberar en campo organismos manipulados genéticamente (OMG), aprovechando la falta de normativas de bioseguridad. Esto no solo sucede con ensayos de laboratorio, sino también con cultivos industriales de escala, donde se aprovechan los vacíos legales y la falta de controles para introducir OMGs, --que no tienen evaluación de impacto ambiental en ninguna parte del mundo. Además de intensificar el uso de tóxicos en la mayoría de los casos, puede significar la transmisión de características modificadas a parientes silvestres de esos mismos cultivos, desplazan a las variedades locales.

Estas situaciones, si bien afectan directa y cruelmente a las comunidades locales, es en alto grado un tema con consecuencias para todos los ciudadanos de nuestros países. Conlleva severas limitaciones al acceso a alimentos sanos, sin químicos, variados, con acentos locales y a la utilización no mercantilizada de muchos recursos para la salud y otros aspectos del sustento.

Los sistemas de investigación locales, regionales y nacionales sobre recursos genéticos, también han sufrido impactos negativos debido a las limitaciones de uso e intercambio de recursos y conocimientos. Esto esta llevando a la desaparición de los institutos públicos, puesto que en general se convierten en subsidiarios de laboratorios de las empresas multinacionales cuyas prioridades de investigación están exclusivamente guiadas por el fin de lucro, sin consideraciones sociales, ambientales o éticas.

No significa tampoco ventajas, ni aun en términos macroeconómicos o de países, para los gobiernos del Sur, ya que la cantidad de patentes extranjeras que deben aceptar es mucho mayor que las que algún día, superando sus limitaciones tecnológicas, podrían llegar a obtener.

Actualmente, un 95 % de las patentes biotecnológicas en el mundo pertenecen a empresas transnacionales o a instituciones de gobiernos del Norte. El 99% de las patentes y derechos de obtentor sobre vegetales, pertenecen a instituciones y empresas de los países del Norte.

Durante el periodo previo a las negociaciones hacia un tratado de libre comercio para las Américas, EE.UU. ha anunciado en el grupo de trabajo sobre Propiedad Intelectual del ALCA, que las cláusulas ya existentes en la OMC son suficientes, y exige reglamentaciones más estrictas.

La creación y los aspectos mas vitales de la conservación de la biodiversidad siempre han sido un fenómeno local, responsabilidad de miles de comunidades que cultivan o utilizan sus recursos por razones muchos mas vitales que el interés de lucro. El intercambio internacional de los recursos de la biodiversidad ha beneficiado históricamente a muchos pueblos, aunque de manera cada vez mas desigual en las ultimas décadas. La conservación de nuestros recursos genéticos en centros "científicos" lejos de sus lugares de origen se ha combinado hoy con los sistemas de propiedad intelectual (patentes y UPOV) para institucionalizar el robo y la monopolización de recursos ajenos.

Frente a la ofensiva de privatización, monopolización y mercantilización de la vida que estos acuerdos significan, es necesario que nos replanteemos claramente cuales son nuestros desafíos y qué queremos lograr. En ese sentido, proponemos los siguientes principios y objetivos como puntos de partida para nuestra actividad a nivel local e internacional.
 
 

PRINCIPIOS Y OBJETIVOS
 
 

1. Derechos colectivos sobre biodiversidad

- Reconocer, defender, afirmar y proteger el protagonismo y los derechos colectivos --inalienables e inapropiables-- de las comunidades locales agrícolas, indígenas, pescadoras y habitantes de los bosques, en la conservación, cuidado y cría de la biodiversidad para el sustento; y el derecho al libre uso e intercambio de los recursos genéticos para el sustento y del conocimiento asociado a estos (limitado solamente en términos de conocimientos rituales o religiosos de voluntaria circulación restringida).

- Exigir y garantizar el reconocimiento a priori y la primacía de estos derechos, frente a cualquier forma de propiedad intelectual sobre seres vivos y conocimiento asociado.
 
 

2. Soberanía alimentaria

- Lograr que la soberanía alimentaria, incluyendo el control local de la producción, el acceso al consumo, el cuidado y conservación de la biodiversidad para el sustento el acceso a la tierra y a alimentos sin químicos, sea un derecho humano fundamental, real, efectivo y para todos. Debe primar frente a cualquier acuerdo comercial.

- Restablecer simultáneamente el derecho a elegir qué queremos consumir y como queremos producirlo.
 
 

3. Derecho a la tierra, al territorio y los recursos.

- Lograr el pleno acceso, derecho y control de las comunidades rurales e indígenas sobre los recursos existentes para la satisfacción de sus necesidades, incluyendo el derecho a la tierra, al territorio y a mantener sus sistemas productivos.
 
 

4. Sistemas justos de distribución de recursos

- Exigir que las comunidades rurales e indígenas sean los primeros beneficiados de los recursos por ellos creados, promoviendo también la creación de mercados locales y relaciones más directas y solidarias entre productores y consumidores.

5. Sistemas locales de innovación

- Asegurar que las comunidades locales puedan mantener sus sistemas de innovación y creación de conocimientos, para que los produzcan e intercambien de acuerdo a sus necesidades.

- Defender la libre circulación de conocimientos y el acceso a los recursos genéticos para la investigación al servicio de las necesidades de las poblaciones y de los centros de investigación públicos locales y nacionales.
 
 

6. Diversidad cultural

- Resguardar y defender la diversidad cultural, los valores y las visiones de mundo no determinadas por la globalización de los mercados.
 
 

7. Protagonismo de la mujer

- Reconocer y reafirmar el papel fundamental de la mujer en la cría, cuidado y desarrollo de la biodiversidad para el sustento.
 
 

8. Impedir el patentamiento de la vida

- Rechazar al patentamiento de formas de vida, incluyendo las diversas formas de propiedad intelectual sobre seres vivos y conocimientos asociados.
 
 

ESTRATEGIAS Y DEMANDAS INMEDIATAS:
 
 

1. Defender y proteger los derechos colectivos sobre biodiversidad

- Reconocer y afirmar de los derechos colectivos de las comunidades locales sobre la biodiversidad, sus recursos y conocimientos sobre cualquier acuerdo comercial.
 
 

2. Primacía de la soberanía alimentaria y del sustento

- Obtener el reconocimiento de la soberanía alimentaria y del sustento como derecho humano, por sobre los acuerdos comerciales y de inversión.
 
 

3. Excluir la agricultura y la biodiversidad de los tratados comerciales

- Excluir a la agricultura, biodiversidad y propiedad intelectual sobre recursos genéticos, procesos y conocimientos asociados a ellos, del ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de los tratados comerciales.
 
 

4. Moratoria a la bioprospección

- Detener el despojo genético en las Américas a través de una moratoria a la bioprospección.

5. Evaluar los impactos de la aplicación de los sistemas de propiedad intelectual.

- Producir y difundir públicamente, información sobre las consecuencias de la entrada a la Unión para la Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV) y la aprobación de leyes de patentes en los países latinoamericanos. Difundir los impactos sociales, ambientales, económicos y científicos de la implementación de los Derechos de Propiedad Intelectual Asociados al Comercio (TRIPS).
 
 

6. Establecer normas de bioseguridad

- Prohibir la entrada y liberación al ambiente de organismos manipulados genéticamente. Establecer claras normativas vinculantes -nacionales e internacionales- de bioseguridad.
 
 

7. Reconocimiento de la deuda ecológica

- Reconocer el aporte histórico de los pueblos y comunidades que crean y conservan las bases de la biodiversidad para el sustento, incluyendo los recursos genéticos, el conocimiento asociado a ellos y la relación sustentable con la tierra, los ecosistemas y las generaciones futuras, y promover sean compensados por la deuda ecológica que hemos generado.

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Fin

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